Ona Mafalda: «La filosofía de RESET es esa: sentirse empoderada, no dejar que nada me frene»

Aún inmersa en su gira por salas, Ona Mafalda pasa por la Sala X para presentar ‘RESET’, un trabajo que se ha convertido en la piedra angular del sonido-raíz sobre el que pretende construir sus próximos trabajos

Ona Mafalda RESET Concierto Disco Sevilla
16 abril, Barcelona (Sauvage)
8 mayo, Teatro Café de las Artes (Santander)
5-9 agosto, Aranda del Duero (Sonorama)
5 septiembre, Tenerife (PHE Festival)

Tras diez años en los escenarios, Ona Mafalda necesitaba empezar de nuevo, pero retomándolo en el punto donde empezó: la raíz, sus verdaderas influencias: The Libertines, White Stripes, Black Keys. Tras una etapa dura en lo personal, la artista búlgara —residente en Madrid— presenta un disco luminoso, enérgico y que abre una senda hacia sonidos con los que se siente más identificada.

Esa reconexión con sus raíces tiene su reflejo no solo en su último disco, ‘RESET‘, sino también (y sobre todo) en el directo, donde la energía de estos temas se intensifica con el poder de esta dupla sobre el escenario (junto a Álex Moreno a la batería). Una conjunción de elementos que tiene como resultado un directo pensado para hacer sudar al respetable. Algo que Sevilla podría comprobar de primera mano el próximo 28 de marzo en su concierto de la Sala X.

‘RESET’ ya tiene un recorrido, de hecho, se encuentra en la fase final de su gira por salas. ¿Qué ves cuando echa la vista atrás?

Miro atrás y solo puedo decir que estoy muy contenta. Sobre todo, por poder tocar estas canciones en directo. Ahora mismo, estando de gira, es donde mejor me lo estoy pasando. Al final, el proceso de sacar disco siempre es muy emocionante y divertido porque estamos creando algo nuevo, pero cuando lo puedes llevar al escenario y ver cómo reacciona la gente, esa emoción es increíble. Estoy muy contenta.

Al principio, el trabajo está en configurar el directo, pero luego, la música está viva y las canciones van cambiando. ¿Te ha sucedido con estas canciones? También, por mantener la sorpresa del directo.

Sí, es verdad, es así. Nos pasa en los bolos, lo hablamos e intentamos hacer un poco de variación. Algunas canciones suenan tal cual como en el disco, porque así lo pide el tema, pero otras las cambiamos, las variamos según la situación. Eso es lo que creo que pilla al público por sorpresa, sobre todo cuando ves su expresión.

¿Cómo ha sido el trabajo del directo?

Actualmente hemos cambiado el formato, porque antes éramos tres y ahora somos dos (junto a Álex Moreno a la batería). Es un rollo muy a lo White Stripes, pero funciona y lo estamos pasando muy bien: yo con la guitarra y él con la batería. Con este formato estamos intentando ofrecer una propuesta diferente con las canciones, pero desde luego lo estamos disfrutando. Siempre digo que somos pequeños, pero muy grandes. La idea y la filosofía de ‘RESET’ era esa: sentirse empoderada, sentir que me puedo comer el mundo y no dejar que nada me frene. Esa energía es lo que intentamos llevar al directo y al proyecto.

Con ‘RESET’ cumples diez años sobre los escenarios.

He crecido mucho y he aprendido muchísimo. Ya tengo una piel bastante dura; he vivido muchas cosas y me han pasado muchas cosas. Me siento extremadamente agradecida y siento que cada momento me prepara para el siguiente. Pero creo que aún tengo mucho más que aprender, que no he aprendido todo lo que tengo que aprender. Tengo muchísimas ganas de lo que está por venir.

 ¿Cuál dirías que es el pilar sobre el que empiezas a construir a partir de este reset?

Para mí son las giras. El directo. Cuando empecé a tocar el antiguo álbum, me di cuenta de que me gustaba, pero que no era mucho el sonido que quería enseñar y representar. Todo este proceso me llevó a los artistas que me inspiraron cuando estaba creciendo: The Strokes, Franz Ferdinand, Patti Smith… Artistas que eran la razón por la que hacía lo que hacía. De ahí entra ese sonido en este disco, llevándolo más al eléctrico, con guitarras y batería.

Es lo que siempre te ha representado.

Curiosamente, cuando veo esas canciones que saqué hace diez años, todo viene de eso, de esa esencia. Al final, estas son las cosas de la vida: nos vamos inspirando de diferente manera en según qué etapa y yo tomé otro camino, pero quise volver a él. A mis inicios, donde empezó todo.

¿Sientes que este disco está abriendo un camino en paralelo al que habías hecho? No por denostar lo anterior, sino por crecer hacia otro lado.

Totalmente, totalmente. Es eso: han pasado muchas cosas en mi carrera, cosas que he vivido intensamente, frustraciones conmigo misma… Además de cosas que he dejado que me impidan hacer otras, tomar otros caminos. Y no al contrario. Hay que hacerlo porque quieres, porque te apetece, porque es lo que te encanta. Para mí eso es la música. Y ahora mismo es eso: pasarlo bien en el directo, no estar triste. Divertirme, moverme con el público. Lo estamos pasando muy bien.

¿Cómo fue el proceso en la producción para encontrar ese sonido coherente en todas las canciones?

Hemos tenido cuatro o cinco productores diferentes, a los que quiero muchísimo. Gracias a ellos fui encontrando ese sonido. Probando cosas, haciendo diferentes demos. El punto lo marcó ‘Pink Lies’. De hecho, Pink Lies fue el punto de inflexión donde dije: ‘Espera un minuto, aquí hay algo’. Quise seguir explotando y creciendo a raíz de ahí. Y ya estoy con lo nuevo.

Este disco tiene también una versión de Mari Trini. Con las versiones a veces ocurre que uno se expone más que con una letra propia, donde puedes esconderte entre metáforas y simbolismos.

Es así. La canción de Mari Trini (’Ya no soy esa’) representa mucho lo que significa el proyecto: no tener miedo, arriesgarse, no aguantarse. Eso era Mari Trini en el momento en que sacó ese tema. Me gustaba esa representación y quería llevarla a mi disco, que la gente sienta eso al escucharlo. Pero desde luego, en mis propias letras también intento trasladar ese sentimiento, esa emoción. Por ejemplo, con Pink Lies: «No quiero caer, quiero sentir algo. Salto sin saber qué hay debajo». Arriesgarme, intentar cosas que antes no hacía.

Este trabajo ha sido un proceso de sembrar y recoger. ¿Con qué te quedas de este camino?

Me quedo con que, por fin, estoy siendo yo. Es muy bonito que la gente me diga eso. Me dicen: «Es muy tú, me siento muy identificada». Y eso es muy especial.

Scroll al inicio