‘Esta noche es nuestra’ no es solo el segundo álbum de Amante Laffón, sino el salto identitario y profesional del grupo sevillano: un proceso que les ha permitido parar, reconstruirse, afinar su sonido y, por fin, aprender a disfrutar del camino
—Nunca nos preguntan cómo estamos.
—¡Es verdad!
—La verdad es que estamos algo tensos…
—Sí, exacto. Estamos tensos por lo que viene. No sabemos cómo va a salir. Tantas cosas juntas, tanto ensayo y ahora hay que mostrárselo al mundo. La verdad es que… ¡Parezco Jesús Navas! [risas].
—Estaba bien hasta que le has puesto la grabadora.
Son nervios bonitos. De esos que crepitan en la caldera de las buenas sensaciones, esas que preceden algo grande. Es normal: Amante Laffón llega con un segundo disco (‘Esta Noche Es Nuestra’, Mushroom Pillow) potente y sólido, que viene a ser mucho más que otro paso en el camino: es un auténtico punto de inflexión para la banda.
Un proceso en el que los Laffón —Carlos Calderón, Daniel Tamajón, Kiko Calderón y Dani Calderón— no solo han puesto en duda su identidad sonora, sino incluso su propia continuidad. Y, aun así, han salido más firmes, con más confianza, centrados en una nueva manera de construir las canciones y orgullosos del trabajo que han hecho. En esta nueva etapa toca también recoger lo sembrado. Tras años de empeño en hacer no solo temas, sino canciones que transmitan y conecten de una forma honesta con el público, los Amante Laffón están un poco tensos, sí, pero preparados para lo siguiente. De ahí los nervios: todavía queda mucho —y muy bonito— por llegar.
¿En qué momento está Amante Laffón? ¿Qué ha supuesto este disco para el grupo?
Carlos: Estamos en un momento que es nuevo para nosotros. Vemos que la gente nos echa más cuenta, nos dicen otras cosas, que antes parecían más impostadas, vemos que vendemos más entradas, nos hemos ido preparando para esto pero… hay muchos nervios. Hemos estado tanto tiempo grabando y ensayando, que es como que hemos vuelto a nacer y queremos sacarlo ahí afuera.
Daniel T.: Hay nervios… pero nervios buenos. Tenemos ganas de sacar el disco en directo. Creo que nos ha quedado buen directo y no solo respalda el trabajo hecho, sino que supera lo que se escucha en el disco.
Carlos: Nos sentimos mucho más identificados con las canciones nuevas. Con cómo hemos preparado el show. Antes a lo mejor era canción-canción-canción y ahora es de otra manera, mucho más profesional.
Daniel T.: Es un viaje. Para que tenga momentos rápidos de entrada, de establecerse y no soltarte hasta el final. En comparativa con otros directos, como la producción era más variopinta, el show es distinto. Como músicos, digo. Ahora con este show vamos como un tiro. La estética es coherente en todos los temas y eso ayuda.
Cambio de producción, profesionalización, nuevo sello, nueva comunicación, nuevo directo. Este proceso tiene calado también en la composición.
Kiko: Antes teníamos una forma muy nuestra de componer: llegar al local y a ver qué sale. Así, nos dimos cuenta, nos costaba conectar con la gente.
Daniel T.: Hacíamos temas, no canciones.
Kiko: Hemos trabajado mucho la música, pero hemos olvidado la voz, la melodía, las letras. Vimos claro que teníamos que centrarnos en lo que teníamos que mejorar y hacer la composición al contrario de cómo venía siendo hasta ahora: dar prioridad a la voz y letras y ya después construir el resto. Que no es lo que veníamos haciendo. Eso nos ha hecho centrarnos y darle forma a este disco, por eso hay un cambio de personalidad. Nos queda mucho por aprender, pero hemos encontrado una forma de conectar con la gente y de hacer canciones.
¿Cuándo os dais cuenta de eso? ¿Hay algún referente externo que os hace ver el camino?
Daniel T.: No es tanto un ente externo, digamos, pero sí teníamos muy claras las referencias y cómo queríamos contar las cosas.
Carlos: Yo siempre he tenido mis movidas, soy un chico triste, pero me quité mis complejos. Me apetecía contar lo que tenía dentro, lo que veía en mis colegas, incluso algún tema con las drogas, digamos. Todos esos demonios me han servido para desahogarme en este disco.
Amante Laffón: «El directo respalda y supera lo que se escucha en el disco»
En ‘Esta Noche Es Nuestra’ encontramos letras reflexivas e intimistas, pero la música tiene un estado de ánimo distinto. ¿Cómo ha sido ese encaje?
Dani: No nos hemos parado a pensar en eso. Al final, respecto a la melodía, cada uno tiene su instrumento y piensa cómo revestirlo de la mejor manera posible, cómo va a sumar. ¿Suma que yo no toque, por ejemplo? La cuestión era buscar la clave para sumar, componer sumando.
Daniel T.: Cuando ya había una gran parte del disco compuesta sí que íbamos buscando definir el sonido. En un principio, teníamos un punto vital y un concepto tan claro que salía solo. Hay muchos temas que se han hecho muy rápido: ‘Duty free’, ‘No veo la salida’… Todos esos salieron muy rápido. Ese sonido salió sin hablarlo, simplemente por ver cómo podíamos ir sumando.
Dani: Veíamos que si la canción funcionaba a guitarra y voz, iba bien, y ya después ver cómo podíamos sumar. Una cosa que en otras canciones o discos no teníamos tan presente es: qué música escuchábamos y qué nos nutría. Por ejemplo, en ‘Tenerife’ llevábamos un mes escuchando a Her’s muchísimo, y se nota que cada uno ha cogido de ahí sus cosas.
¿Este disco asienta el pilar sonoro de Amante Laffón a futuro? ¿Una base identitaria?
Kiko: Totalmente. En el primer disco que sacamos, ‘Reflexiones breves’, todavía estábamos buscando nuestra identidad.
Carlos: Todo aquello fue un poco locura.
Kiko: Claro, porque veníamos del grupo Depitillos, con un rock más rápido, y todavía no sabíamos quiénes éramos. Queríamos seguir la estela de El Imperio del Perro, queríamos ser como ellos, y Juanma García nos cogió para ayudarnos a buscar nuestra identidad. Cada canción de aquel disco era una experimentación para no ser El Imperio del Perro, buscando saber quiénes somos. Para este disco, sin hablar nada, nosotros sabíamos lo que queríamos hacer. Fue un proceso de experimentación y búsqueda, pero de ahí agarramos el pilar sobre el que queríamos construir lo que es Amante Laffon.
Daniel T.: Fue algo que hablamos. Queríamos encontrarlo, pero al final vino natural. Se dio con los temas, con lo que traía Carlos, con lo que podíamos sumar a esas canciones. A partir de ahí… sin sesiones de brainstorming ni nada, vino natural.
Estabais en un momento de sintonía.
Kiko: No hacía falta hablar, sabíamos que lo teníamos claro. No sabíamos expresarlo hablando, pero cogíamos los instrumentos y sabíamos que estábamos pensando lo mismo.
Carlos: Y que nos sentimos cómodos e identificados con lo que hacemos. Antes, con Depitillos, a lo mejor hacíamos cosas que no me gustaban tanto… Creo que es algo que se nota.
Esa comodidad no es fácil de explicar, pero es algo que el público puede percibir fácilmente en las canciones.
Daniel T.: Todas las bandas necesitan preguntarse cuál es su voz, en qué punto están, qué necesitan y cómo quieren hacerlo. Después hay muchas maneras de hacer las cosas. Creo que es vital. Como con el directo: estar cómodos desde el primer tema hasta el último. Es importante, porque tienes que sentirte identificado con tu música.
En esa búsqueda, ¿quiénes han sido vuestro principal apoyo o guía para ayudaros a encontrar esa identidad? Aparte de la aportación de Raúl Pérez (La Mina) como productor.
Daniel T.: Mucha gente. Al principio, los colegas nos decían que nuestro estilo era muy disperso, respecto al EP. Veníamos de un aturullamiento, de grabar y sacar, grabar y sacar. Necesitábamos parar. Teníamos algunas canciones, estábamos dándole vueltas al disco, pero fue Jesús Chávez (El Pelícano) quien nos dijo «parad de verdad, haced canciones, descartad y haced canciones por derecho». Anclar la base, lo primero, tener paciencia.
Carlos: Eso es algo que nos costó mucho. Tener paciencia. Cuando lo conseguimos y nos pusimos a trabajar para hacer un buen disco… eso fue clave.
Kiko: La forma en la que hacíamos las cosas no funcionaba. Había que darle una vuelta. Íbamos dando bandazos. Juanma nos removió la cabeza y Jesús nos ayudó a centrarnos.
Daniel T.: Y Selu Baños (Harakiri Management) fue esencial para que saliéramos de nuestra zona de confort. Nos empujó a hacerlo. Nos fue guiando y a día de hoy eso ha hecho que, como músicos y personas, seamos mejores.
Dani: Fue quien nos insistió en que fuésemos con Raúl a La Mina. Salir de la zona de confort nos costaba, acostumbrados a grabar de una forma, pero dar el salto e ir a allí a grabar, como hacen otros referentes nuestros, fue esencial. Para sonar como nosotros y como queríamos sonar, fue clave.
Carlos: Entre nosotros también nos hemos ayudado un montón. Nos hemos ayudado y apoyado mutuamente, esa convivencia de siete días en el estudio, fue una experiencia increíble que recomiendo a todas las bandas.
Dani: No dormir en tu casa cuando estás grabando un disco está muy bien [risas].
Carlos: Desde que te levantas hasta que te acuestas pensando en la música, fuera de todo. Un buen rollo de la hostia.
Eso aporta otra perspectiva sobre la música que estáis grabando, además. ¿Qué otro aprendizaje diríais que ha sido clave en este proceso? Uno que os hayáis quedado para próximos trabajos.
Kiko: La confianza.
Daniel T.: Iba a decir el mismo.
Carlos: Es que te la da de una, eh.
Kiko: Siempre hemos pecado de falta de confianza en nosotros mismos. Personalmente, siempre me ha costado llamarme músico, porque no tengo conocimientos de música. Venía simplemente a tocar al local de ensayo. Este proceso de tocar con Raúl, grabar con él, te hace confiar, te hace sentir músico y eso nos ha ayudado a creer en nosotros mismos. Fue un agarre importante. Cogió nuestras canciones y nos dijo: vamos para adelante, esto mola.
Daniel T.: Trabaja muy bien con el músico y saca lo mejor de él. Lo usa un poco como una herramienta: saca lo mejor de él. Además, es un coco, texturiza super bien, es un gran ingeniero, pero lo que hace con el músico es importantísimo.
Amante Laffón: «Todas las bandas necesitan preguntarse cuál es su voz, en qué punto están, qué necesitan y cómo quieren hacerlo»
El componente psicológico en la producción es importante, en vuestro caso esencial para este disco.
Kiko: Sin duda.
Dani: Además, a cada músico da su sitio, su espacio.
Kiko: Da confianza, da tiempo, como si tenemos que estar grabando algo treinta veces, no pasa nada. Respeta los procesos de cada uno. Es muy humano el trato.
Ritmos y formas que no se suelen ver en la industria.
Carlos: Es que estás haciendo arte, creando un disco. ¡Qué menos que eso! Como vayas con prisas y agobios eso no es disco ni nada. Hay tantas bandas que han pasado por allí y ver que Raúl te trata como una más, es importante eso también.
¿Hubo variaciones en el estudio? ¿Removió la inspiración o íbais con las ideas cerradas?
Daniel T.: Íbamos a saco, con las ideas muy claras. Por cuestiones logísticas llevábamos el disco muy atado. Llevábamos algunas cosas en el aire para desarrollarlas en el estudio, por ejemplo ‘Duty Free’ entró dos semanas antes.
Carlos: Sí, yo no tenía la letra, la terminé allí. También recuerdo que en ‘¿Puedes quedarte?’ yo hacía las voces de una manera y Raúl me dijo: prueba a hacerlo de otra forma diferente. Y el tema ganó muchísimo, salió totalmente diferente.
Amante Laffón: «La forma en la que hacíamos las cosas no funcionaba. Había que darle una vuelta»
Kiko: Nos pilló el rollo del tirón. En algunos casos íbamos con una voz más rockera y él supo guiarnos. Encontrar nuestro estilo. Queríamos más o menos cómo sonar y él lo cogió al vuelo. Tiene muchas referencias urbanas, modernas y él supo trasladarlo fácilmente.
Dani: Nos ha dado, además, ganas de que lo siguiente que hagamos sea distinto, que para en el futuro sigamos ese proceso.
Daniel T.: La misma confianza que te transmite para probar y crear hace que tú saques lo mejor de ti. Para mí, una cosa importante de Raúl es la intencionalidad en las tomas, no solo vocales, sino del grupo, en cualquier instrumento. Me parece muy importante no usar pinchazos ni nada de esto, sino dar espacio a lo que estás contando en una pista. Ser consciente de eso es lo mejor, porque transmite que la música está viva.
Haciendo hincapié en esa confianza como grupo, ¿qué os hace sentir más satisfechos de todo este proceso?
Kiko: Es un proceso en el que todavía estamos, que todavía nos sigue insuflando confianza, pero es que ahora estamos pensando en el directo. Le damos un punto a las canciones que no tiene el disco, porque tenemos un punto punky y rockero que en los discos está más controlado. En el directo lo soltamos [risas]. Que Raúl nos tuviera en cuenta, hacernos hueco, todo el trabajo, los contactos y los nuevos pasos profesionales con Mushroom o Artica, la relación con otras bandas… todo eso suma. Ves que te echan más cuenta fuera de Sevilla, de Andalucía y eso es importante.
¿Y en lo artístico?
Kiko: Hay un feedback con la gente que no habíamos tenido antes.
Carlos: Nos llega mucha más gente a la que le mola nuestra música, está pasando de verdad.
Daniel T.: Es lo más tocho, que estamos conectando con las canciones. No a nivel comercial, ni nada, sino a nivel personal. Eso es muy bonito. Hay retorno y eso es bonito.
Carlos: Voy a parecer un soberbio [risas], pero estoy muy orgulloso de las letras. A veces las escucho y digo: yo no he escrito eso ni de coña. Pienso que hay cosas muy buenas, las veo desde fuera y estoy orgulloso.
Daniel T.: Uno por uno, estamos muy orgullosos de cómo hemos crecido y lo que hemos hecho.
Dani: También llama la atención que cada uno tiene una canción favorita distinta, y cada día cambia, y a la gente le pasa lo mismo. Se nota que se han escuchado el disco.
Daniel: Eso es la hostia. Nos llega un feedback muy variado. No son solo singles. No es un disco así, con cuatro canciones buenas y relleno. Es muy guapo eso.
Carlos: Y ves que en la radio pinchan canciones que no son los singles, como ‘Bajos Fondos’, nosotros no queremos un disco de cuatro canciones buenas, sino que todas estén cuidadas.
Dani: Eso nos lo dijo Raúl, porque a la hora de decidir los singles, nos dijo dos o tres, pero dijo: yo creo que hay muy poco margen de error. Eso fue importante para nosotros. Cuando llegas a casa después de haberlo grabado y lo escuchas un mes después y te dicen eso… es para estar orgulloso.
En cuanto a etiquetas, playlist, escuchas… ¿qué peso tiene eso en el grupo? ¿Inquieta, le dais atención?
Carlos: Esto del Spotify For Artist es una obsesión, no paro de mirarlo.
Daniel T.: ¡Pero ahora va bien! [risas]
Carlos: Sí, pero incluso cuando no también… Hubo un momento que me embajonaba mirarlo. Crea mucha ansiedad, eso no es bueno. Si eres Bad Bunny, de puta madre, pero antes de grabar el disco, nos metíamos y veías a cero personas escuchándote y te decías, ¿qué estoy haciendo?
Dani: Parece todo una competición, una liga en la que hay que tener puntos, es todo muy frío.
Amante Laffón: «Los oyentes de Spotify no pueden ser un objetivo para una banda»
Os da una temperatura de una parcela muy concreta, pero hay muchos otros parámetros no cuantificables con los que medir el calor, el feedback.
Kiko: Los oyentes de Spotify no pueden ser un objetivo para una banda, luego hay artistas que tienen miles y miles de oyentes y no llenan una sala. Hay que huir un poco de eso, pero estamos en la sociedad en la que estamos y al final vas buscando la dopamina del número.
Carlos: Te dices que no has entrado en ninguna playlist, que no lo va a escuchar nadie… Es un bucle, una mierda.
Daniel: Respecto a este tema más industrial, que lo hagan promotores mirando esos números… No sé, ponte un poco a currar. Te puedes pegar una hostia viendo un número que no repercute en la vida real. Bandas como la nuestra tienen que hacer mucha carretera, mucho concierto, como se ha hecho toda la vida. Aunque parezca que la industria cambia mucho, tienes que hacer mucha carretera.
Carlos: Ojalá explotara este sistema de redes y playlist. Tener que exponerte tanto en redes, darle al coco, ponerte delante de una cámara todos los días para llamar la atención… Eso lo llevo mal, pero hay que hacerlo.
Kiko: Y te quita mucho tiempo de la parte artística. Hay muchos ensayos que tenemos que recortarlos porque hay que grabar contenido y vídeos. Te quita espacio de lo más importante.
Daniel T.: Lidias con ello, pero es que somos músicos. Esto lo comentamos con Kike de Vera Fauna y es que se ha perdido el misticismo de lo que hay detrás de una banda o un artista. La gente quiere saberlo todo y hay cosas que es mejor no saber, es mejor que tu cabeza se haga una paja mental. No quiero saber cómo se ponen las medias los futbolistas, sino cómo meten los goles.
Kiko: Hay gente a la que le sale natural lo de exponerse en redes. Nosotros somos de otra generación. Tenemos ya cierta edad y no estamos tan conectados con eso, tenemos una mentalidad más romántica de lo que es una banda.
Carlos: Nos equivocamos de siglo [risas].
Dani: Lo más importante es la música para nosotros, no ver qué han desayunado o si son graciosos o no.
Carlos: Yo intento no seguir en redes a los artistas que escucho.
Daniel T.: Es que no quiero ni ponerles cara, solo escuchar su música.
Carlos: No quiero saber lo que hacen, quiero ese misticismo.
Es un privilegio mantener ese misterio alrededor de la banda, sobre todo para una en crecimiento.
Daniel: Es ridículo mostrar paso a paso todo lo que haces.
Kiko: Imagínate a Kurt Cobain enseñando… [risas].
Carlos: Mejor no ver su día a día [risas]. Es jodido eso, la verdad. Que la gente sepa en qué trabajamos, qué nos gusta, etc. Prefiero que después de un concierto hables conmigo, me preguntes, pero no eso.
Volviendo a la inercia creativa de esta etapa, ¿seguís componiendo o estáis inmersos en el ahora?
Carlos: ¡Uf! Fecha como tal no tenemos para sacar algo nuevo, pero estamos activos, en la misma senda, intentando evolucionar un poco. Están saliendo canciones que están guapas.
Daniel T.: La composición casi nunca ha parado. Nunca hemos dejado de componer, ni estando de gira. Siempre estamos en composición permanente. Depende de los ritmos.
Kiko: ¡Bueno! Hay cosas en el horizonte, hay fechas. Más o menos [risas]. Se han hablado cosas. No hay nada fijo ni cerrado, pero tenemos pensado cuándo entrar a grabar más cosas.
Amante Laffón: «Nos replanteamos si merecía la pena seguir»
¿Qué es lo que más os ilusiona de esta etapa que trae este disco?
Daniel: El camino. Disfruto el camino, los bolos, las entrevistas. Sentir que estoy en el camino, ver que la bola va creciendo. Es lo que más me motiva. Esto es muy working class, quizás [risas].
Carlos: Mirar atrás y ver lo que tienes entre manos.
Dani: Disfrutar de lo que siempre hemos perseguido.
Daniel T.: Hace un año estábamos muy rayados.
¿Por qué?
Carlos: Tuvimos alguna conversación con varias discográficas, pero esto se estaba hundiendo. Es muy típico, pero nos replanteamos si merecía la pena seguir, con el disco grabado incluso.
Daniel T,: ¡Con todo pagado, vaya! [risas]. Trabajamos para que todo esto pase. Todo esto es parte del camino, pensábamos que hacíamos cosas bien y resulta que no y ahora se ven los resultados de esos cambios.
Carlos: Lo más importante es que hemos creído en nosotros, que hemos aguantado como cabrones. Llevamos prácticamente viéndonos diez años todas las semanas, trabajando, tocando versiones, y todo ese trabajo y esfuerzo agota.
Kiko: Ya se va viendo el camino de otra manera.
Carlos: ¡Brotes verdes!
Kiko: Es mucho sacrificio, da para pensar, pero ahora mismo nos ilusiona pensar que hemos aguantado y que ha merecido la pena. Hay muchas ganas de tocar en directo las canciones, es lo que más nos ilusiona.
Daniel T.: Cuando estábamos en nuestro peor momento no sabíamos qué hacer, decíamos «bueno si este disco no funciona, ¿qué hacemos?» y dice Dani: pues otro disco [risas].
Dani: ¡Es que es lo que hacemos!
Kiko: Lo ves ahí muy callado, pero siempre da en el clavo cuando habla.
Daniel T.: Estamos muy orgullosos, en general, la verdad.
Kiko: No hay nada extraordinario que celebrar, pero se notan los pasitos. Se notan muchísimo.
Brotes verdes o matorral: hay mucho trabajo detrás y tras la siembra, llega la colecta de esos frutos.
Daniel T.: Sí, ya estamos pensando en lo siguiente, siempre hemos tenido mucha ambición pero somos muy conscientes del camino. Hay que disfrutar de los pasitos, no vamos a ser de repente un grupo enorme, hay que disfrutar lo bueno que nos pase. Pero siempre tenemos ganas de más.
Kiko: Hay un equilibrio entre ver lo bueno que nos pasa, pero seguir trabajando para avanzar.
Carlos: ¡Y llevarnos bien! Soy muy pesado con esto, pero es verdad, es importante que nos llevemos bien, que luego hay bandas que ves que no se soportan. Ves unas cosas…
Daniel T.: Dicen que las bandas suelen durar de siete a diez años y si superan los diez, se consolidan. Hace poco me preguntaron y dije: con Amante Laffon llevamos cuatro, ¡pero en total más de diez! Así que creo que nos queda para rato.